EN
ES

La transferencia inmediata complementa a la transferencia SEPA ordinaria que se lleva procesando en el ámbito del SNCE desde 2008, aportando la disponibilidad en tiempo real de los fondos en la cuenta del beneficiario en régimen 24x7, de acuerdo a lo previsto en el nuevo esquema SCT Inst definido por el EPC.

Se pretende con ello dotar al sistema interbancario de la capacidad de procesar el nuevo instrumento paneuropeo, facilitando a las entidades bancarias el desarrollo de nuevos servicios digitales atractivos y eficientes que potencien el valor de la cuenta corriente y refuercen su posición competitiva.

A través de este nuevo subsistema del SNCE se procesan de forma individual y en tiempo real transferencias SEPA inmediatas (SCT Inst), compensándose y liquidándose posteriormente, mediante el asiento en cuenta en la plataforma TARGET2 del Eurosistema.

El nuevo subsistema se constituye como un servicio básico de pagos inmediatos neutro y accesible para todas las entidades que, de acuerdo con los requerimientos de incorporación establecidos, estén adheridas al mismo.

Las características más destacables de este subsistema son:

  • Procesamiento en tiempo real y horario de servicio 24x7.
  • Tiempo objetivo de intercambio de 1,5 segundos, entendiendo tiempo de intercambio como el comprendido desde que la entidad del ordenante genera la operación hasta que recibe la confirmación de tramitación de la SCT Inst por parte de la entidad del beneficiario.
  • Tiempo máximo de intercambio (time-out) de 20 segundos para completar el procesamiento de la operación.
  • Abono inmediato de los fondos en la cuenta del cliente beneficiario.
  • Importe máximo de 15.000 € por operación.
  • Compensación y Liquidación de las operaciones en tres ciclos diarios en la plataforma TARGET2 en la modalidad “multilateral neta”.
  • Mensajes intercambiados basados en el estándar ISO 20022.
  • Límites parametrizables para minimizar riesgos de liquidación en el subsistema, tales como límites por operación y por posición neta deudora máxima por entidad liquidadora.
  • Funcionalidades para la gestión del riesgo de las entidades liquidadoras, pudiendo éstas definir límites concretos para las entidades a las que liquidan.
  • Gestión activa sobre la disponibilidad de entidades, facilitando la información entre entidades de situaciones excepcionales en las que alguna entidad participante no esté disponible.